Make your own free website on Tripod.com
Inicio | Conoce Tu Iglesia | Los Sacramentos | San Juan Bosco | Historia de los Papas | Liturgia | Oraciones | Horario | Galería de Fotos | Divina Misericordia | Enseñanzas | Santa Biblia | Adoración al Santísimo | Virgen María | Peticion de Oracion | Jesus | Videos | Pro-Vida | Los Diez Mandamientos | Pasajes Bíblicos | Diviertete Sanamente | Contactos Religiosos

st_john_bosco_x2.gif

nuevosan_juan_bosco.jpg

Esta informacion fue tomada, como cortesia de:

http://www.mercaba.org/FICHAS/VIDA/nuevo_milagro_provida.htm

Las dos mujeres que lograron la legalización del aborto en EE UU piden ahora su derogación

Norma McCovey y Sandra Cano, en otros tiempos paladinas de la defensa de la «interrupción del embarazo» en América, son ahora líderes pro-vida

Consideran que estas leyes violan los derechos básicos de las mujeres

Casi 30 años después de que se produjera el famoso fallo Roe versus Wade en la Corte Suprema de Estados Unidos, que propició la legalización del aborto en este país, las mismas mujeres protagonistas de esta historia, que lucharon con toda su pasión para que la llamada «interrupción voluntaria del embarazo» fuera permitida, dan marcha atrás y piden la revocación del fallo. Alegan que las mujeres que han abortado durante estos casi treinta años de aborto legal no tenían la información suficiente para dar ese dramático paso de suprimir la vida del narciturus, y que por lo tanto, esa ley es nociva para los derechos de la mujer. La decisión de estas dos mujeres de apoyar los postulados pro-vida, sorprenden.

En un hecho sin precedentes en la historia de Estados Unidos. Las dos mujeres que lograron que la Corte Suprema aprobara la legalización del aborto; han regresaron a los tribunales 25 años después para pedir que se reviertan los fallos que alguna vez las beneficiaron.

Norma McCorvey y Sandra Cano, conocidas como Roe y Doe respectivamente en los casos judiciales Roe versus Wade, y Doe versus Bolton, firmaron declaraciones juradas pidiendo que la Corte revierta las sentencias a su favor promulgadas hace más de 25 años.

Ambas mujeres. -convertidas ahora en líderes pro-vida- ofrecieron una conferencia de prensa y una charla en el Liberty Bell antes de ir a la Corte de Apelaciones para emitir su pedido. McCorvey y Cano presentaron sus testimonios como parte del caso Donna Santa Marie y otros versus Christine Todd VVhitman y otros. Donna Santa Marie representa una demanda colectiva presentada por cinco mujeres, tres de las cuales fueron sometidas a un aborto sin un consentimiento informado y voluntario. Las mujeres demandantes sostienen que las leyes del aborto violan los derechos fundamentales de las mujeres de Estados Unidos y buscan defender los derechos de litigio de las mujeres frente a las clínicas abortivas, sosteniendo que los intereses de esos centros y los de las mujeres son irreconciliables.

 

Arrinconar el aborto

McCorvey y Cano apoyarán el caso sosteniendo en sus testimonios que ellas en particular, y las mujeres en general, fueron y son tratadas con tergiversación y engaños por los proveedores de abortos.

El caso Donna Santa Marie representa el primero en el que las mujeres atacan el permiso legal concedido por el caso Roe versus Wade, que en 1973 legalizó el aborto. Las otras dos demandantes del caso, son mujeres que practican la obstetricia y sostienen que las leyes de aborto en Nueva Jersey violan los derechos de las madres y sus hijos.

El responsable del caso es Harold Cassidy, el abogado que ganó el pleito conocido como Baby M ante la Corte Suprema de Nueva Jersey, un caso que influyó positivamente en el desarrollo de leyes sobre maternidad subrogada -o vientre de alquiler- en todo el mundo.

Por su parte el Elliot Institute convocó un esfuerzo nacional para dar a las mujeres que se han sometido a un aborto la posibilidad de rechazar el procedimiento en las cortes federales. Según el Dr. David Reardon, director del Elliot Institute y un experto de fama nacional en las complicaciones post-aborto, «ésta es una gran oportunidad, a través de juramentos legales para que las mujeres ofrezcan su testimonio a las cortes federales y últimamente a la Corte Suprema, sobre los devastadores efectos del aborto en sus vidas».

El Instituto está recogiendo cientos de testimonios con valor legal en los que mujeres describen cómo fueron presionadas para someterse a abortos no deseados, desinformadas sobre los riesgos del procedimiento o si sufrieron problemas emocionales o físicos después del aborto. Estos testimonios serán usados en una serie de demandas legales.

Según Allan Parker, el abogado que fundó una firma de juristas para encargarse de asuntos públicos denominada Texas Justice Foundation, «la ley federal sobre el aborto dictada por la Corte Suprema ha sido un desastre para las mujeres. En vez de avanzar en el respeto a los derechos de las mujeres, está haciendo que sea más fácil presionarlas» .

Recomendamos vean este Video con mucha precaucion, ya que contiene imagenes fuertes

Con el video que sigue queremos cerrar el primer circulo (INTERMINABLE POR CIERTO) sobre el aborto. Lo sorprendente de este video es quien lo escribe agradeciendo el don de vida.     

!! GRACIAS PADRE AMADISIMO POR DARNOS ESTA BENDICION !! 

JUAN 3: 16 

 

«Durante años he sido utilizada por los  abortistas»

dice McCorvey

abortista_1.gif

Norma McCorvey tiene 54 años y desde que nació, fruto de un matrimonio fracasado entre una camarera y un soldado, ha tenido que sufrir todo tipo de experiencias. La protagonista involuntaria de las grandes batallas morales y sociales de la sociedad estadounidense de este último cuarto de siglo ha sido una niña maltratada, una adolescente violada, una esposa niña y una madre soltera. Se ha prostituido, se ha emborrachado hasta perder el sentido, ha vendido droga. Durante dos décadas ha sido lesbiana declarada. Paradójicamente, la paladina del aborto en Estados Unidos nunca abortó. Cuando el 22 de enero de 1973 la Corte Suprema decidió con siete votos a favor y dos en contra permitirle esta intervención, Norma Mc Corvey ya había dado a luz la niña que nunca quiso tener y que cedió en adopción. Se había quedado embarazada en 1969. Sola y sin dinero, quería abortar ilegalmente en Dallas, pero no lo logró, impresionada por las condiciones en que operaban las clínicas para abortos. Embarazada de ocho semanas, se dirigió a dos abogadas que la convencieron a presentarse a los tribunales para reivindicar el derecho al aborto. Escondiéndose en el seudónimo de Jane Roe, comenzó en 1970 una batalla legal contra la ley texana. Un año después la cuestión llegaba a la Corte Suprema y en 1973 los jueces constitucionales establecían polémicamente el carácter inadmisible de las leyes que se pronunciaban contra el aborto en Estados Unidos. En 1989, Norma decidió salir al descubierto, declarando su auténtica identidad. Hace seis años, llegó el cambio. Norma ha terminado por reconocer: «Durante 25 años he sido utilizada por los abortistas. Me he equivocado en todo».

______________________________________

GANAS DE VIVIR- Pro Vida

Nuevo Milagro Pro-Vida

Imagen captada por Michael Clancy en el preciso momento en que el bebé Samuel Armas -de sólo 21 semanas de gestación- sostiene el dedo del médico Joseph Bruner desde el interior del útero de su madre. Fotografía captada durante una intervención fetal por espina bífida realizada en la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee (EE.UU.) en agosto de 1999.                            

“ La historia de Samuel ”

Foto de un niño con "spina bifida" se convierte en nuevo estandarte de la causa pro-vida

El fotógrafo profesional que documentó gráficamente una revolucionaria intervención quirúrgica por espina bífida practicada dentro del útero materno a un feto de sólo 21 semanas de gestación en una auténtica proeza médica, nunca imaginó que sus fotos se convertirían en uno de los más conmovedores y eficaces estandartes de la defensa de la vida frente al aborto. Esta es la historia completa de una foto y del pequeño héroe que es su protagonista, Samuel Alexander Armas.

Michael Clancy, un fotógrafo profesional que nunca había cubierto casos médicos, se enteró que en la Universidad de Vanderbilt en Nashville, (Estado norteamericano de Tennessee), tendría lugar algo que podía considerarse como un "noticia importante", por lo menos en el campo de la cirugía: la operación de un niño por nacer en el vientre materno. Conseguida la autorización para tomar la foto, Clancy nunca se preparó para lo que su obturador registraría: el momento en el que pequeño bebé recién operado estira su pequeñísima mano desde el interior del útero de su madre para sujetar uno de los dedos del médico que lo había intervenido.

La espectacular secuencia fotográfica corrió como reguero de pólvora: tras un reportaje del periódico USA Today -el más vendido del país- varios diarios en Estados Unidos y en otras naciones recogieron la misma imagen. Su repercusión llegó incluso hasta Irlanda, donde se convirtió inesperadamente en una de las banderas pro-vida con la que se quiere evitar la legalización de abortos aún en el período de gestación durante el que fue intervenido el bebé.

Pocos hasta ahora se han podido explicar con precisión el poder conmovedor de la fotografía: las páginas de Internet con su imagen registraron cifras récord de visitas, y la foto ha circulado copiosamente en grupos de discusión y correos electrónicos. La atracción de la imagen tal vez radica en que, al observarla con detenimiento, ésta transmite un mensaje elocuente: la vida del bebé literalmente pende de un hilo; los especialistas aún no están en capacidad de mantenerlo vivo fuera del útero materno y deben tratarlo dentro de la matriz para corregir su fatal anomalía y cerrar luego el ambiente en el que debe terminar de crecer. En ese marco dramático, el pequeño bebé toma el dedo del médico, como si quisiera transmitir su fragilidad y, a la vez, su agradecimiento.

La imagen ha sido considerada como una de las fotografías médicas más importantes y el recuerdo de una de las operaciones más extraordinarias registradas en el mundo. Pero la historia detrás de la imagen es más impresionante aún. Se trata de la experiencia, lucha y confianza de una pareja de esposos que decidió agotar hasta el último recurso para salvar la vida de su primer hijo. Julie y Alex Armas viven en Georgia, Estados Unidos. Ellos lucharon durante mucho tiempo por tener un bebé. Julie, una enfermera de 27 años de edad, sufrió dos pérdidas antes de salir embarazada del pequeño Samuel. Sin embargo, cuando cumplió 14 semanas de gestación comenzó a sufrir fuertes calambres y una prueba de ultrasonido mostró las razones. Al revelar la forma del cerebro y la posición del bebé en el útero, la prueba evidenció serios problemas. El cerebro de Samuel lucía deforme y la espina dorsal se desprendía de una columna vertebral que también lucía anomalías. El diagnóstico no se hizo esperar, el bebé sufría de "spina bífida", un síndrome por el cual la columna vertebral en formación no cierra, dejando la médula expuesta y afectando seriamente funciones motoras. A los padres se les propuso elegir entre un aborto o un hijo con serias discapacidades.

Alex, un ingeniero aeronáutico de 28 años de edad, relata que se sintieron devastados por la noticia pero, por su profunda fe, el aborto nunca fue una opción.

Antes de dejarse abatir, la pareja decidió buscar una solución por sus propios medios y fue así como ambos comenzaron a solicitar ayuda a través de Internet. Fue la madre de Julie -que ahora administra una página web especializada en casos de "spina bífida", quien dio con la página electrónica que proporcionaba detalles sobre la cirugía fetal experimental desarrollada por un equipo de la Universidad de Vanderbilt. De esta manera, entablaron contacto con el Doctor Joseph Bruner -cuyo dedo es el que sostiene Samuel en la fotografía- y comenzó así una carrera contra el tiempo.

Dado que afecta la espina dorsal, la malformación puede llevar al daño cerebral, generar diversas parálisis e incluso una incapacidad total. Sin embargo, si pudiera ser corregida antes que el bebé nazca, se tienen muchas más opciones de curación.

Aunque el riesgo era grande y el bebé no podía nacer en ese momento, los Armas decidieron encomendarse a Dios... y ensayar la novedosa cirugía. La operación fue un éxito. Durante ella, los médicos pudieron tratar al bebé –cuyo tamaño no era mayor al de un conejillo de indias- sin sacarlo del útero, cerrar la brecha originada por la deformación y proteger la médula espinal, que sirve de camino para las señales nerviosas desde y hacia el cerebro. Samuel se convirtió así en el paciente más joven en haber sido sometido a una intervención quirúrgica de su tipo.

Los periódicos, revistas y páginas de Internet que habían cubierto el caso de Samuel, recibían constantes presiones de sus lectores para averiguar qué había pasado con Samuel. Finalmente, a pesar de la preocupación de la familia por su privacidad, los esposos Armas decidieron publicar una escueta nota de prensa dando un feliz anuncio: Samuel nació a través de una operación cesárea el 2 de diciembre de 1999, casi un mes antes de lo previsto, un poco bajo de peso, como era de esperarse, pero en perfecto estado de salud, a pesar de las naturales secuelas de su problema, especialmente una cierta rigidez en las piernas. Dos meses y medio después de su milagroso nacimiento, el pequeño Samuel inició un arduo programa de rehabilitación destinado a completar el éxito de la operación intrauterina que le practicaron cuando sólo tenía 21 semanas de gestación. Su madre, explicó que Samuel pesaba más de tres kilogramos y y aunque el pequeño necesitará de algunos implementos para comenzar a caminar, "su ortopedista está muy satisfecho con su evolución".

La Sra. Armas confesó que siempre supo que la complicada operación intrauterina no implicaba la cura para su hijo sino "una gran esperanza". Pero las buenas noticias no son pocas: el menor no ha desarrollado hidrocefalia, o sobreproducción del fluido cerebral que es una de las complicaciones más comunes de la espina bífida. La última prueba de ultrasonido sobre su cabeza demostró que era prácticamente normal.

"Él es un bebé típico, nos mantiene despiertos toda la noche", agrega Julie y expresa que con su esposo han decidido no conceder más entrevistas porque no quieren perder su vida privada. Sobre las entrevistas ya publicadas, Julie afirma que las hicieron conscientes "de que la gran mayoría de los bebés que sufren de espina bífida son abortados en el país". "Nosotros queríamos ayudar a la gente con nuestro testimonio. Somos una pareja educada y profesional que ama y valora a su hijo aunque para la sociedad tenga un defecto. No importa cómo sea Samuel, lo único que sabemos es que Dios le ha permitido nacer para impactar a otros con una fotografía de su pequeña mano".

Una fotografía tan elocuente no ha estado exenta de polémicas generadas especialmente en las tiendas abortistas. Algunos dirigentes pro-aborto, por ejemplo, han señalado que la foto es "una burda manipulación"; admitiendo tácitamente que la imagen ha mermado significativamente la causa del aborto no sólo en Estados Unidos, sino también en otros países.

Un episodio elocuente de la polémica suscitada tuvo lugar a fines de 1999, cuando el excéntrico periodista de Internet Matt Drudge se enfrentó con la poderosa cadena Fox, del magnate de los medios Rupert Murdoch. Drudge, un periodista del escándalo que es también un convencido pro-vida, había decidido abrir la primera secuencia de su programa de noticias en Fox con la espectacular foto que muestra la mano de Samuel, que para entonces ya había dado la vuelta la mundo.

Los directivos de Fox, que se precian de respetar el derecho de opinión de sus periodistas, y que han permitido que Drudge diga prácticamente de todo en su programa, incluyendo los detalles más salaces de la relación entre el Presidente Bill Clinton y Mónica Lewinsky, prohibieron tajantemente que el periodista exhibiera la foto.

La razón que dieron para justificar su la decisión rayaba en lo inconcebible: según los directivos, la fotografía se prestaba a "confusión", porque se trataba de una intervención de un no nacido para curarlo de un caso de "spina bífida", mientras que Drudge pensaba hacer un "uso indebido" al presentarla como un testimonio a favor de la vida y en contra del aborto.

La razón de fondo era evidente: en Fox no se muestran bebés que contribuyan a reforzar los argumentos pro-vida. Drudge abandonó el set enfurecido, dejando a Fox sin programa y acusando a los directivos de practicar "pura y simple censura". "Yo expliqué que dejaría en claro de qué cosa se trataba la fotografía, pero que quería usarla como respaldo dramático para demostrar hasta qué punto un feto de 21 semanas está desarrollado". "Si hubiera mostrado la foto de un huevo de águila con el pollo asomando una pata, no me hubieran hecho ninguna crítica". "El problema es que se trata de un ser humano", dijo Drudge. Los editores, por su parte, respondieron con acostumbrado cinismo: "lo que él llama censura -dijeron-, nosotros llamamos edición".

Por suerte, las reacciones positivas han sido mucho más importantes. La impactante imagen fue considerada por la revista Life como una de las 12 fotografías más importantes de 1999. La selección de Life decidió que la imagen de Samuel Armas tomando la mano del médico Joseph Bruner merecía ser considerada también como una de las más importantes de la década.

Por otra parte, según Justine McCarthy, una veterana periodista irlandesa, "nadie puede dejar de sentirse conmovido por la poderosa imagen de esta pequeña mano sujetando el dedo del cirujano" y así como una mano puede salvar vidas, esta imagen "es tal vez el argumento más fuerte contra el aborto".

Según McCarthy, la foto ha tenido un papel definitivo en el debate en torno a la legalización del aborto en Irlanda, pues ha reforzado los esfuerzos pro-vida por impulsar un referéndum que permita su prohibición.

Al mismo tiempo, en California, el caso podría impulsar la medida presentada por el congresista George Runner para prevenir el dolor en los bebés que son abortados a través de la aplicación de anestesia al menos en los abortos tardíos. El proyecto fue rechazado por la presión de la filial de la poderosa Planned Parenthood en California que considera que proporcionar anestesia a los 3,900 abortos tardíos que se practican anualmente en California no sólo sería muy costoso, sino que iría generando en el público la conciencia de que el niño por ser asesinado es una "persona que sufre"… y eso es algo que los abortistas no quieren que suceda.

Pese a todo, las pruebas sobre la sensibilidad al dolor de los bebés a partir del quinto mes de gestación son cada vez más abundantes y avaladas por destacados expertos.

Para Joseph Bruner, el médico que operó a Samuel, la operación ha lanzado un interesante desafío a la sociedad estadounidense, considerando que miles de bebés son abortados a la misma edad en que Samuel fue salvado. "Al practicar operaciones para mejorar la calidad de vida de estos niños, es difícil justificar una operación que podría tomar sus vidas. Al avanzar a través de este campo ideológico, la sociedad va a tener que hacer una seria introspección porque es imposible sostener ambas posturas", afirma Bruner.

Otro fruto sorprendente de la fotografía es el cambio de vida del fotógrafo que captó la conmovedora imagen del bebé. Michael Clancy nunca imaginó que lo que vería no sólo llevaría una de sus fotos a los principales medios del mundo sino que lo ayudaría a comprender que es necesario defender a los no nacidos.

El fotógrafo de 43 años, que nunca antes había fotografiado una intervención quirúrgica, confesó que ver a Samuel fue una experiencia sorprendente que lo convirtió en "un pro-vida". Clancy dice que nunca antes se había dado cuenta que los abortos legales pueden ser practicados en el quinto mes del embarazo y aún después. De hecho, en Estados Unidos los abortos son legales hasta el momento previo al parto.

SAMUEL - Niño Pro Vida

Él es Samuel Armas en una de sus primeras fotografías después de haber nacido, el 2 de diciembre de 1999 en una clínica de Tennessee, Estados Unidos.

En agosto pasado, cuando sólo tenía 21 semanas de gestación un fotógrafo captó la imagen del preciso momento en que Samuel sostuvo el dedo del médico Joseph Bruner desde el interior del útero de su madre, durante una intervención fetal por espina bífida realizada en la Universidad de Vanderbilt en Nashville,Tennessee